Día del docente

Día del docente

LOS MAESTROS HOY

 

No soy partidario del cualquier-tiempo-pasado-fue-mejor. Siempre miro atrás con la nostalgia del romántico desubicado, pero con la certeza de que hemos avanzado. No sé cómo de bien, mal o regular hemos avanzado, pero lo hemos hecho.

Hemos descubierto continentes, satélites, cometas, estrellas y galaxias. Hemos erradicado enfermedades y hemos descifrado la composición de la materia a niveles inconcebibles. Incluso me atrevo a decir que en el aspecto humano también vamos avanzando, más lentamente de lo deseable, pero avanzamos. Países que destierran la pena de muerte, la esclavitud, que avanzan en materia de derechos civiles; nos muestran el camino de ese avance humano.

Y, si hay algún elemento común entre todos estos avances, ese es la figura del maestro. Sin maestros, sin docentes, sin instructores ni profesores; nada de todo lo mencionado anteriormente sería posible.

Es la figura del docente la piedra angular del avance del ser humano. Y hoy, en uno de los momentos más cruciales que está viviendo el ser humano en siglos, esa figura del maestro se ve comúnmente denostada, maltratada e incluso, en algunos lugares, perseguida.

No podremos dar los próximos pasos si no hacemos piña en torno al profesorado del mundo. Desde el maestro que enseña a leer en el cuerno de África hasta Stephen Hawkings. Y digo todo esto porque los retos que tiene el ser humano por delante van a necesitar de muchos cerebros. Es más, algunos de estos retos conllevarán un camino tan largo que no bastará con la vida de un cerebro humano. Y es por esta transición del conocimiento de una generación a otra por la que, egoístamente, no podemos permitirnos maltratar al docente.

No quiero dejar de recordar que estos retos no sólo van a necesitar de físicos, matemáticos e ingenieros. Van a necesitar filósofos, lingüistas, juristas y otros muchos expertos en las humanidades. Y serán necesarios para encarar esos nuevos retos desde un punto de vista racional y crítico que nos aleje del enfoque puramente científico que tanta barbarie ha generado. Los viajes interplanetarios, la clonación o el desarrollo de la inteligencia artificial van a plantear unos cambios en el paradigma del ser humano que no seremos capaces de afrontar sin las humanidades.

Por todo esto, desde Platero, donde creemos que la educación es el pilar básico de la sociedad, queremos recordar, felicitar y dar las gracias a todos aquellos que se dedican a enseñar. Y también reivindicar un mejor trato para todos ellos. Porque todos dependemos de ellos. Porque tienen que ser la linterna de nuestro camino hacia el futuro. Porque sin ellos ni habría ayer, ni hoy, ni habrá mañana.

¡Que vivan los Maestros!

Por Nacho S. Arquillué

Foto: La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Turp, de Rembrandt. Vía Wikipedia Commons.

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